Son curiosas
las vueltas que da la vida.
Como en un segundo
estás arriba,
y al siguiente te caes,
esperando que alguien te recoja.
Entonces te das cuenta,
que eres tú mismo
quien debe levantarse.
Y no hay mejor sensación,
que mirarse al espejo
y saber que lo has conseguido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario