lunes, 20 de noviembre de 2017

Rencor.

Porque vienes
me hablas bonito
al oído,
y te vas.
Dejas que
de todo por ti,
y te marchas.
Ahora corre
por mis venas
el rencor;
me ha envenenado.
Y es triste ver
como a un buen corazón,
que no es de piedra,
lo consume
el odio.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Antipatía.

Y como odio
que después de sonreír
vuelvas a secarte, 
y a ser tú.
Y como odio,
necesitar una tormenta
en un mundo de sequía.
Te odio cuando vienes,
me abrazas
y susurras que todo irá bien,
pero luego nos hundimos más
en esta miseria que nos ahoga.
Odio esa sensación de calma
que hay después de hacer el amor,
y que se marcha tras de ti
cada vez que me abandonas.
Odio, sobre todo,
la capacidad que tengo
de volver hacia atrás
después de concienciar a mi corazón
que siga adelante.

lunes, 9 de octubre de 2017

Octubre.

En octubre
nacen las almas:
las condenadas,
las perdidas,
las abandonadas.
Octubre,
el mes del cambio,
de sombras largas,
mes del color:
naranja, rojo, marrón.
En octubre
se apaga el verano
y se enfrían los cuerpos.
Hoy es octubre;
nueve del diez.
Las golondrinas
han migrado hace tiempo;
al igual que tú.
Como me gustaría
escuchar hoy
tus absurdas melodías
sobre tesoros y piratas.
Iré a buscarte,
por tierra y mar,
hasta encontrarte.
Porque aunque digan
que el pasado
es un abismo de palabras,
hoy, es octubre,
nueve del diez;
hoy iré a por ti.

martes, 18 de julio de 2017

Quizá

Es difícil aprender
a vivir sin ti
si el olor de tu perfume
me persigue entre las sábanas.
Ahora todas las canciones
me recuerdan a ti.
No paro de repetirme,
una y otra vez, que
lo que uno quiere
no es siempre
lo que uno necesita.
Dije que te olvidaría,
pero aquí me ves,
escribiendo sobre ti
otra vez.
Quizá nunca consiga olvidarte,
quizá tenga que aprender
a vivir con tu recuerdo.

miércoles, 21 de junio de 2017

Musa.

Mi musa.
La que acorta las penas
y alarga las noches
donde me paso escribiendo,
mayoritariamente sobre ella,
hasta bien entrada la madrugada.
Que revoluciona mi piso
cada vez que viene a verme,
transformando el salón
en un concierto 
de gemidos y cosquillas.
Que cada noche
se convierte
en mi seguro de vida,
mientras hacemos el amor
hasta quien sabe cuando.

martes, 6 de junio de 2017

Algún día

Algún día
miraré tú foto
y pensaré en ti como un viejo conocido.
Dormiré abrazada a unos brazos
que no son los tuyos.
Viajaré en dirección contraria
esquivando tus pasos.
Y algún día
me gustaría entregarte
una nota escrita a mano
con todo lo que nunca te dije.

lunes, 29 de mayo de 2017

Amar.

A menudo, amar
se nos hace cuesta arriba.
Los enfados,
las peleas,
los disgustos,
las decepciones;
todo eso, a veces,
pasa factura:
Largas noches 
de insomnio,
la angustia
abordando tu pecho,
las lágrimas 
quemándote la piel.
Y merece la pena
si se aprenden a amar
los errores del otro.

martes, 23 de mayo de 2017

Amor propio

Son curiosas
las vueltas que da la vida.
Como en un segundo
estás arriba,
y al siguiente te caes,
esperando que alguien te recoja.
Entonces te das cuenta,
que eres tú mismo
quien debe levantarse.
Y no hay mejor sensación, 
que mirarse al espejo
y saber que lo has conseguido. 

jueves, 4 de mayo de 2017

Diez declaraciones.

La primera mirada
buscaba ver
lo que sus dos ojos
no pudieron.
Tres semanas
para convertir
cuatro brazos
en cariño.
Percibirte
con los cinco sentidos,
regalarte
seis besos mañaneros.
Decirte siete veces
las ocho letras 
de un te quiero.
Trazar nueve senderos diferentes
por tu piel cada día
con los diez dedos de mis manos.

lunes, 1 de mayo de 2017

Melancolía.

Todavía no sé
si necesito,
un abrazo,
dos cafés,
tres noches de fiesta,
cuatro chupitos de vodka,
o cinco semanas de sueño.

viernes, 28 de abril de 2017

Hoy sólo importo yo.

Hoy me voy a enamorar;
pero no de tu sonrisa,
o de tus ojos,
esos ya me han conquistado bastante.
Me voy a enamorar
del sonido del viento,
del olor a humedad
después de una tormenta.
Me voy a enamorar
del verde de los árboles en primavera,
del naranja de los atardeceres,
del blanco de las nubes.
Me voy a enamorar 
de mi mirada ante el espejo,
del eco de mi risa,
de la vida.

Te necesito.

Echo de menos
a la persona con la que hablaba
de un futuro juntos.
A la persona que
soñaba despierta.
Echo de menos los días
donde todo era diferente.
Echo de menos 
a la persona que yo era.
Te echo de menos a ti,
ahora, en mi cama,
diciéndome cuanto me quieres.
Te echo de menos,
y me duelen hasta las entrañas
de no saber si tú me esperas
como yo a ti.

Desaliento.

Hoy me visto con una sonrisa,
que está desgastada 
de llevarla siempre puesta.
No tengo interés en seguir llorando
porque mis sollozos
solo amedrentan a la luna.
El día ha nacido oscuro y frío,
sin ganas de brindarme un poco de luz.
Me siento constantemente
en un ambiente de soledad,
de decepción.
Busco, sin remedio,
sin respuesta
las palabras que
me hagan recapacitar;
pero sólo oigo el eco
de mis pensamientos,
gritando
una y otra vez.

Hasta que nos volvamos a encontrar.

Ya van tres noches seguidas.
Tres noches viéndote, a escondidas,
en mis sueños.
Tres noches en las que,
sin pensarlo ni quererlo
has abierto las heridas
que estaban ya cerradas.
Donde jamás imaginé que, 
sumergirme en el pasado,
doliese tanto.
Donde he podido verte,
abrazarte, decir tu nombre
son miedo a quebrarme.
Tres noches en las que
he reído y he jugado 
a las cartas contigo,
mi gran compañero fiel.
Ya ha pasado la cuarta.
Hoy no te he visto.
La sombra del recuerdo
de tu no existencia
me abruma.
He de hacerme a la idea;
que no estás,
que te fuiste hace tiempo ya,
que, por mucho que pese
no volverás.
Que te esperaré cada noche
en un sueño.
Hasta que nos volvamos a encontrar.

Hoy voy a vivir.

Hoy he quitado tus fotos de la pared.
He arrancado tu olor de la almohada.
He sacado a pasear las lágrimas de medianoche.
He cosido los cien pedazos de mi corazón roto.
Y por fin, he salido a la calle,
A respirar,
a soñar,
a luchar;
a VIVIR.

Sigo esperándote.

Hoy me han vuelto a preguntar por ti,
y a mi se me acaban las excusas
para no decir que te fuiste,
con un billete de ida 
pero no de vuelta.

Hoy he vuelto a poner un plato de más
sin comida, sin agua,
mientras esperaba,
rota en silencio,
a que volvieras.

Hoy me he forzado a recordarme,
mientras dormía,
que ya no estás,
que no volverás, 
que te fuiste.

Desahogo.

Promesas vacías.
Confesiones llenas de mentiras,
que hieren,
que instruyen.

Miradas lascivas.
Llamadas perdidas,
que explican,
que suplican.

Sueños perdidos.
Álbumes rotos,
que arden,
que escuecen.

Cuadros torcidos.
Hombros caídos,
que lloran,
que callan.

Te evades.
Te derrumbas.
Caes.
Lamentas.

Te has ido.

Te has ido,
y ya no sé
como debo sentirme.

Tengo guardados
bajo llave en mi almohada
todos los recuerdos
que me llevan a ti.

Quiero enfadarme
por haberme dejado así,
pero me lo impide
todo el cariño que te tengo.

Tengo miedo
a olvidar tu voz,
miedo de no recordarte
cogido de mi mano.

Una sensación de vacío
me recorre el cuerpo
cada vez que piso tu casa,
y se me inundan los ojos.

Te has ido,
y sigo sin saber
como sentirme.

Tú, yo, enlazados.

Hundirme en el café de tu mirada.
Ahogarme con el olor de tu perfume.
Perderme en cada uno de tus besos.
Buscarte en uno de mis poemas.
Encontrarte en mis pensamientos.
Leerme en tus sonrisas.
Amarte en cada segundo.
Querernos en cada estación.
Mirarnos en cada te quiero.

Dejarte atrás.

Dejamos atrás
los recuerdos
para dejar de ser.

Mi almohada se ahoga
en el olor de tu perfume
y en las cinco mil lágrimas
que he llorado.

He guardado en una caja
las promesas de un futuro
que nunca compartiremos.

Le he puesto un candado
a la lista de reproducción
de las canciones que compartimos.

Y me he prohibido
recordarme,
colgada de tu mano.

Quiero...

Quiero recorrer
las calles de tu espalda
mientras tu conduces
por las curvas de mi cuerpo.

Cuando estamos juntos.

Cuando estoy contigo
me sobran
la ropa,
los pensamientos,
las palabras,
el espacio.
Me sobran,
amor,
las ganas de quererte.

Mi mejor comienzo.

Ahora te miro
y pienso
en que solo te basto un roce
para tenerme a tu alcance.

Que aquella noche
no hizo falta nada más
que un "creo que te quiero" de tus labios
para que me temblaran hasta las sueños.

Que, a pesar del miedo,
a perderte, a perderme,
repetir la historia,
elegí no perdernos,
y arriesgar.

Ahora,
que por fin somos,
me doy cuenta que quería ser
tiempo atrás.

La razón por la que te quiero,
es porque llegaste
cuando estaba a oscuras
rodeada de personas que solo emitían luz.
Y te quise desde la primera ve
que me hiciste brillar.

A mi querida amiga.

Gracias,
por estar presente en mis derrotas,
en mis triunfos.

Por levantarme la moral,
y bajarme los humos.

Por escucharme
y hacerme callar cuando hablo 
más de la cuenta.

Por cruzarte en mi camino, 
y hacerme ver lo mucho
que te necesito.

Te echo en falta.

Ahora debo aprender a llevarte en el corazón
y no de la mano.
Echo de menos tu voz,
tu olor, tu sonrisa,
tus manos,
tu forma de decir mi nombre,
tu manera de quererme.
Te echo de menos de mil maneras.
Te echo de menos y no me hago a la idea
de no volver a verte.
Te quiero,
y siempre lo haré.

Heridas.

Toda cicatriz tiene su historia,
y todas las mías llevan tu nombre.

Al amor de mi vida.

Algún día conocerás a una persona
que ponga todo tu mundo patas arriba,
que cambie tu mala cara por una sonrisa.

Alguien que comprenda tus miedos
y te ayude a superarlos,
que soporte tus subidas y bajadas,
que tire de ti cuando ya no puedas más.

Alguien con el que puedas ser sincera,
que conozca más de ti que tú misma,
que te haga reir mientras lloras.

Alguien con el que nunca estés sola.

Que vuelvan.

Que vuelvan los antiguos escritores,
con sus halagos y miradas, en vez de
palabras rudas y malos pensamientos.

Ya no.

No se cuánto tiempo ha pasado,
pero ya no es como antes.
Ya no juego con muñecas,
ahora juego conmigo misma.
Siento que soy un títere,
y tengo que mover mis cuerdas
durante todo el camino.
Ya no sonrío por alegría,
lo hago por aparentar.
Y ya no siento,
porque el tiempo
me ha dejado vacía.

Realidad.

Me gustaron sus ojos, su boca, su pelo.
Pero realmente me enamoré de 
como me miraba, de su sonrisa 
y de su forma de pensar.

Historia.

Háblame:
De tus noches en vela.
De tus demonios.
De ti.
Cuéntame:
Tus sueños.
Tus metas.
Tus logros.
Tu historia.

Recuerdos.

A lo largo de toda tu vida verás a mucha gente entrar y salir de ella.
Unos solo estarán por interés, otros te querrán, pero verán que no funciona.
Otros muchos se quedarán, y serán los que te apoyen en las malas.
No te preocupes por las amistades que perdiste, quédate con los momentos
juntos; quédate con que, a pesar de todo, estuvieron allí cuando les 
necesitaste; quédate con los buenos recuerdos.

jueves, 27 de abril de 2017

Carta a un amor que nunca fue.

Me he enganchado a ti como un drogadicto a la cocaína, o como
un alcohólico a su botella.
Me he enganchado a tu sonrisa, a tu manera de escribir, a tu 
forma de ver la vida, como me hacías sentir, tu voz. Tu olor, tu
forma de entender las cosas.
Y ahora que te has ido, me siento vacía; y no voy a decir que no 
me importa, porque realmente me duele; pero tampoco voy a llorar,
porque se que es lo mejor, para ti, para mi; para todos.
Pasamos juntos el tiempo suficiente para darnos cuenta de que no
iba a funcionar, y durante ese tiempo puede que fuera la chica más
feliz.
No me arrepiento de nada de lo que te dije o hicimos juntos, tan solo
me hubiera gustado poder decirte que te quería. Espero que, si algún
día lees estas palabras, no me lo tengas en cuenta, no me odies por
no haber sido capaz de valorarte como merecías.
Perdóname por no haberte dicho todo lo que sentía justo a tiempo.
Perdóname por, simplemente, no haberte querido tanto como tú una
vez lo hiciste.

Aprendizaje.

Y ahora entiendo cosas que antes no hacía;
como donde se va el amor cuando se acaba,
y donde quedan los besos que se daban.
Que ahora entiendo que no se puede depender de una persona;
cuando se va te deja vacío.
Pero aún sigo sin entender por qué no aprendo;
por qué no aprendo a decir a basta,
a no volver a caer, 
a no ilusionarme, no enamorarme.
Supongo que todos somos humanos y erramos de vez en cuando.

miércoles, 26 de abril de 2017

Silencio.

Dicen que el silencio absoluto no existe, que aunque te encierres en una cámara blindada
e insonorizada, aunque dejes de respirar, no habría silencio absoluto.

Que escucharías la sangre correr por tus venas, el palpitar de tu corazón, cada silencio,
que no es otro que la mismísima muerte.

Él era su muerte.
El que podía hacer que dejase de respirar tan solo con un parpadeo, una mirada, un delicado
roce, un beso, un suspiro.

Ella le dio su corazón, dándole la oportunidad de matarlo si quisiera; y así lo hizo.
El problema vino después, cuando él se dio cuenta de que estaba muriendo también, porque
ella le llevaba dentro.

La muerte está tan segura de ganar, que te da toda una vida de ventaja.

Carta al abuelo.

Hay que ver cuanto tiempo ha pasado.
No me he olvidado de ti, ni de aquel día en el que nos dejaste.
Aún sigo pensando en ti cada día, y pensando en lo orgulloso
que estarás de todos nosotros.
Creo que mamá aún llora por las noches, incluso yo lo hago a
veces.
Te echo mucho de menos, y pienso en ti constantemente.
La verdad es que no sé que decirte aquí, solo escribo para
desahogarme, para quitarme esta presión del pecho que no me
deja respirar.
Me hubiera encantado poder decirte que te quería una vez más
antes de que te fueras, pero no tuve oportunidad.
Solo quiero que sepas que soy yo la que está orgullosa, por
todo lo que aguantaste, que te fuiste como un héroe.
Te quiero abuelo.

BIENVENIDOS.

Otro blog que nadie va a leer, pero donde voy a ir dejando todos mis textos y poemas para no perderlos y tener un lugar donde poder recopilarlos todos.

A quien los lea, espero que los disfrutes como yo escribiéndolos.

Un beso.